Unicaja reconoce avances para fusionarse con CajaSur
Unicaja reconoce que mantiene negociaciones avanzadas con CajaSur, pero advierte de que "aún no se ha cerrado ningún acuerdo formal de fusión" entre las dos cajas. Sin embargo, fuentes directamente implicadas en la operación aseguran a Expansión que el acuerdo está prácticamente cerrado.
En sendos comunicados idénticos remitidos por ambas entidades a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las dos cajas aluden a las noticias aparecidas en relación con un posible acuerdo de fusión entre ambas entidades.
En ese sentido, reconocen que "es cierto que se vienen manteniendo contactos informales entre ambas cajas para estudiar un posible acuerdo de integración".
Agregan que aunque "en los últimos días se han avanzado posiciones" en esa posible dirección, "no se ha cerrado ningún acuerdo formal de fusión entre las dos cajas", por lo que para ambas entidades, "cualquier interpretación en otro sentido resulta prematura y poco prudente".
No obstante, fuentes directamente implicadas en la negociación confirmaron ayer por la noche al diario EXPANSIÓN que el acuerdo entre ambas partes es definitivo, y que, efectivamente, solo falta la rúbrica formal del pacto de fusión.
Una vez finalizada la unión, la caja malagueña consolidará su liderazgo absoluto en Andalucía y se situará entre las seis primeras del país. La entidad fusionada se situará como la sexta del ránking nacional por activos y contará con unos recursos propios de 4.200 millones.
La futura caja, que adoptará un nuevo nombre, cuenta con unos activos que superan los 50.000 millones de euros –en concreto, 52.800–, cumpliendo así las recomendaciones del Banco de España.
Con cerca de 1.500 oficinas y 9.000 empleados, tendrá unos recursos propios de 4.200 millones. Mientras, el beneficio conjunto de las tres asciende a 325 millones, según datos del cierre de 2008, unos 107 millones si se toman las cifras de marzo de este año.
En todo caso, los impulsores de la unión estiman que esta cifra la elevarán pronto dado que 2008 fue un año especialmente complicado. Como ejemplo, recuerdan que en 2007 el resultado neto fue de 424 millones.
Pese a que CajaSur ha venido manteniendo en los últimos meses que su intención era continuar en solitario, la realidad le ha hecho cambiar de opinión. Sus malos resultados –líder del sector en morosidad, con un 7,91%– y la bajada de su ráting al nivel de bono basura han terminado por convencer a sus directivos de que la única salida era integrarse en un grupo mayor.
Negociación cara a cara
Los presidentes de Unicaja, Braulio Medel, y de CajaSur, Santiago Gómez Sierra, mantuvieron ayer un encuentro de varias horas para desbloquear los últimos flecos que aún quedaban pendientes para su fusión. De esta manera y tal como adelantó EXPANSIÓN en su edición del sábado, CajaSur se incorpora al acuerdo alcanzado la semana pasada entre la mayor caja de la región con la más pequeña.
En la reunión de ayer –celebrada en Sevilla, un lugar “neutral”–, el sacerdote Gómez Sierra planteó una serie de reivindicaciones que el Cabildo Catedralicio de Córdoba consideraba irrenunciables. Entre ellos, destacan el mantenimiento de la plantilla (3.000 empleados) o que el recorte no sea traumático; competencias sobre la obra social y cultural; y el establecimiento de una cosede en la ciudad califal.
Sin embargo, las fricciones llegaron con la letra pequeña de las exigencias de CajaSur y que pasaban por respetar su singularidad. Es decir, que se tenga en cuenta el papel de la Iglesia (más en concreto, del Cabildo cordobés) como entidad fundadora.
Así, entre otras cuestiones, pretende conservar como propio cierto patrimonio –inmuebles– y mantener un determinado grado de representación para el Cabildo en los órganos de gobierno y control de la futura entidad. Por último, la Iglesia reclama el control de un diez por ciento de los fondos totales que se destinen a obra social y cultural.
Por el momento, no han trascendido los detalles del acuerdo sellado ayer entre ambas partes y habrá que esperar a los próximos días para confirmar sus pormenores.
Una vez que se ha cerrado esta operación, la incógnita es saber qué ocurrirá con las dos cajas andaluzas que se quedan descolgadas. Por un lado está Cajasol –segunda por tamaño–, que difícilmente entrará en un grupo capitaneado por Unicaja, debido a que tendría una fuerte resistencia en Sevilla a causa de la rivalidad de esta ciudad con Málaga. Otra opción que ha defendido es fusionarse con una entidad de otra región, algo que rechaza la Junta.
Caja Granada, por su parte, se niega a entrar en cualquier unión a no ser que se cumplan dos requisitos: que encabece la operación y que la futura sede esté en la ciudad de La Alhambra. Dos peticiones casi inaceptables para el resto, dado que Caja Granada ocupa el tercer puesto del ránking andaluz por tamaño.






