Previsiones económicas para 2012 ITG Auditores
El Producto Interior Bruto real (PIB) en el conjunto de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) creció un 0,6% en el tercer trimestre de 2011 en comparación con el trimestre anterior, cuando el incremento fue del 0,3%, principalmente por la mejora de consumo privado.
En concreto, la OCDE destaca que la formación bruta de capital fijo y las exportaciones netas contribuyeron en 0,2 puntos porcentuales al crecimiento de la economía en el tercer trimestre, frente al 0,2 y al -0,1 del segundo trimestre, respectivamente.
La mayor contribución fue la del consumo privado, que añadió 0,3 puntos porcentuales al crecimiento general después de permanecer plano en el segundo trimestre, mientras que la acumulación de existencias se redujo en una décima, tras aumentar 0,1 puntos en el trimestre anterior. El gasto público volvió un trimestre a no contribuir ni positiva ni negativamente al crecimiento.
Entre los siete principales países, Japón es la economía que más contribuyó al crecimiento del PIB en la OCDE en el tercer trimestre, ya que supuso 1,3 puntos porcentuales del 0,6% total debido al incremento del consumo privado y las exportaciones netas, seguido de Canadá y Reino Unido (con 0,9 y 0,6 puntos porcentuales del total, respectivamente).
Por su parte, Alemania y Estados Unidos contribuyeron en cinco décimas al crecimiento y Francia en tres, mientras que la aportación de Italia fue negativa, concretamente en dos décimas.
En el conjunto de la OCDE los países con un mayor crecimiento del PIB en el tercer trimestre fueron Islandia (4,7%), Turquía (1,7%) y Suecia (1,6%). Por el contrario, las economías de Irlanda (-1,9%), Portugal (-0,6%) y Dinamarca (-0,5%) fueron las únicas que se contrajeron. Por su parte, la economía española registró en este trimestre un crecimiento plano.
El indicador compuesto de España baja 0,25 puntos, pero se mantiene por encima de la media de la eurozona.
El índice compuesto de indicadores líderes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) correspondiente al mes de noviembre refleja una "desaceleración" de la actividad económica en la mayoría de las principales economías del mundo, con la excepción de Rusia, Japón y Estados Unidos, que muestran señales de un cambio positivo en su tendencia.
La OCDE señala que la situación apenas ha cambiado en el último mes para la mayoría de los países y el indicador global, diseñado para anticipar los puntos de inflexión de la tendencia de la actividad económica, ha descendido solo una décima en comparación con el mes anterior, hasta los 100,1 puntos, lo que supone su octavo descenso mensual consecutivo.
Sin embargo, destaca que los indicadores de Japón (estable en los 101,5 puntos), Estados Unidos (que ha subido desde los 101 puntos de octubre a los 101,2 puntos) y Rusia (que ha pasado desde los 102,3 puntos a los 102,5 puntos) siguen mostrando "señales más fuertes" de un cambio positivo en su impulso y siguen por encima de su tendencia a largo plazo.
Respecto a China (100 puntos respecto a los 100,1 puntos del mes anterior), la OCDE destaca que sus datos se han deteriorado en el último mes y apuntan a una ralentización de su actividad económica respecto a su tendencia a largo plazo.
En el caso del resto de las principales economías del mundo y de la eurozona, sus índices siguen apuntando a una desaceleración de la actividad económica por debajo de su tendencia a largo plazo.
En concreto, el indicador de Canadá bajó desde los 99,3 puntos hasta los 99,1 puntos, el de Brasil desde los 94 puntos a los 93,3 puntos, el de Francia desde los 98,5 puntos a los 98,2 puntos, el de Italia desde los 96,3 puntos a los 95,8 puntos, el del Reino Unido desde los 98,8 puntos a los 98,4 puntos, el de Alemania desde los 98,6 puntos hasta los 97,9 puntos y el de la India desde los 93,8 puntos hasta los 93,6 puntos.
En el caso de España, el indicador compuesto se situó en noviembre en 100,07 enteros, frente a los 100,32 puntos básicos de octubre. De esta manera, se sitúa en el nivel similar a la media del conjunto de los países de la OCDE, pero por encima del indicador de la eurozona, que desciende cuatro décimas, hasta los 98,3 puntos.
Respecto al rediseño global que se está configurando entre paises ahorradores y países demandantes de financiación, el pasado 26 de diciembre se publicaba que Japón y China habían llegado a un acuerdo para prescindir del dólar en sus transacciones comerciales, algo que ocurrirá paulatinamente a partir de ahora. Las implicaciones de esta noticia no se circunscriben al corto plazo, de hecho podemos observar en el mercado de divisas que actualmente el dólar es el rey y que si alguien lo pasa mal ese es el euro y no la moneda estadounidense. Otra cosa bien distinta es el largo plazo, y es aquí en donde quiero dar mi opinión al respecto.
Los prolegómenos de esta historia se remontan a los años noventa, cuando vivimos la conocida crisis asiática. Los países afectados así como sus vecinos dijeron “nunca más” y a partir de entonces comenzaron a almacenar divisas internacionales en reservas para tratar de evitar los shocks externos. No solo les otorgaban seguridad, también resultó ser una fantástica forma de "gestionar" el tipo de cambio en sistemas como el chino: más reservas, menos presión sobre el tipo de cambio, más superávit comercial… más reservas y el ciclo sigue y sigue debido a su ahorro interno. Además por aquel entonces comenzó a gestarse una cooperación interregional dada la dudosa (y complicada) labor realizada por el FMI. Parecía necesario prescindir de occidente y empezaron a debatirse ideas como un fondo de ayuda propio, como un área monetaria común, y en general, aunque con altibajos, se fortalecen los lazos entre los países conocidos como ASEAN, Japón, China y Corea del Sur.
El sistema tiene un fallo, y es que esos enormes superávits comerciales vienen obviamente por los déficits de otros, en especial por Europa y Estados Unidos. O lo que es lo mismo, las reservas internacionales de estos países se construyen en euros, dólares o activos denominados en dichas divisas. Es así como se calcula que China ha perdido desde 2003 hasta finales de 2010 aproximadamente unos 271 mil millones de dólares por la depreciación de la divisa norteamericana. Hablando en términos más claros, los ciudadanos chinos trabajaron gratis para Estados Unidos desde 2003 hasta 2010 en un montante de 271 mil millones. Una transferencia de riqueza importante pero, ¿cómo se explica esto?
Si le preguntamos a un ciudadano corriente si prefiere tener una deuda con el banco de 1 millón de euros o un depósito a su favor por esa cantidad, no tardará en contestar que lo segundo, o como mucho nos mirará ingenuos preguntándose… “¿dónde está la trampa?” La respuesta si hablamos de economía internacional no está tan clara. Y es que ser acreedor tiene sus contrapartidas como ocurre por ejemplo con el efecto en las reservas chinas, y por otra parte ser deudor también tiene sus ventajas. Cuando tenemos una cuenta corriente negativa (tradicionalmente fruto de una balanza comercial negativa, aunque no siempre) y por tanto nuestra deuda externa aumenta, lo que ocurre en realidad es que otros países financian parte de nuestro crecimiento, es decir, disfrutamos de un nivel de vida (al menos desde el punto de vista de las cifras macroeconómicas) que no nos correspondería por nuestros recursos propios.
Esto puede parecer ilógico ya que lo primero que se aprende en economía es que PIB = C + I + G + X – M (Consumo, inversión, gasto público, exportaciones e importaciones). ¡Las importaciones restan, lo dice la fórmula! Y según dicha lógica cuantas menos importaciones mejor. Lo que no nos paramos a pensar es que esas importaciones se hacen para comprar productos que son más competitivos fuera que en nuestro país, que esas importaciones son en gran parte para nuevas exportaciones que necesitamos, y en genérico cuando un país importa mucho es porque tiene dinero para hacerlo y está por tanto en un momento pujante.
Lo que ocurre es que cuando existe un déficit comercial dicho auge está financiado por el exterior, vivimos mejor pero gracias a otros.
Se critica también dicha situación por el empleo, la deslocalización ha provocado en numerosos países que la industria exportadora se haya reducido con sus consiguientes puestos de trabajo. Lo que no suele contarse es la otra parte de la ecuación, en dicha circunstancia se favorece el consumo interno y por tanto dichos puestos de trabajo se crean en otro sector. Cosa bien distinta es si es lo que queremos o no, pero a priori ser deudor o acreedor no es ni bueno ni malo, simplemente “es” y debemos jugar con ello lo mejor que podamos.
El sistema ha funcionado bien en los últimos años antes de la crisis, demasiado bien incluso. Los deudores estaban encantados de serlo y los acreedores también, los primeros por disfrutar de un nivel de vida por encima de lo que les correspondería, los segundos porque esperan cobrar antes o después lo que se les adeuda. Así, en vez de “turnarse” y hacer sostenible el sistema se ha generado una gran deuda por un lado y un gran superávit por otro, y esto en algún momento se tiene que
frenar, de una forma u otra.
Así llegamos a noviembre de 2010, cuando Bernanke dice: “…the international monetary system has a structural flaw: It lacks a mechanism, market based or otherwise, to induce needed adjustments by surplus countries, which can result in persistent imbalances”.
Que básicamente viene a decir que el sistema monetario tiene un gran fallo, porque no tiene un mecanismo de ajuste entre deudores y acreedores. Y no fue el primero, ya que en 2009 el Gobernador del Banco Central de China (PBoC) Xiaochuan avisaba de que se necesita un nuevo sistema monetario, ya que el actual presenta riesgos sistémicos. En resumidas cuentas, la presente crisis pareció dar a entender a muchos que era el momento de “frenar” el sistema y reequilibrarlo, si bien no está claro ni cuándo ni cómo.
Y es así como llegamos al presente, China ha escogido su camino. La fórmula escogida para esquivar los puntos flacos de su forma de actuar, acumulando reservas, es a través de “currency swaps” o de “bilateral trade agreement”, es decir, a través de acuerdos por los cuales se prescinde del dólar para comerciar y por tanto de los efectos negativos de su depreciación. El del pasado 26 de diciembre con Japón solo es la cúspide de un largo camino por el que ya han pasado todos sus vecinos (ASEAN – China Free Trade Area) y muchos otros socios comerciales a nivel mundial. No les interesa tanto hacer sostenible el sistema como no verse perjudicados por él, sacándole el máximo partido e intentando situar a Asia en el centro del mundo. A pesar de los desequilibrios individuales, una gran área de libre comercio sin aranceles y con acuerdos monetarios, así lo haría.
¿Cuál es la contrapartida de todo esto? Obviamente si unos ganan poder otros lo pierden. Actualmente se dice que un 60% del comercio entre China y Japón se realiza en dólares, similar situación existe en otros casos, por lo que prescindir del dólar reduciría la posesión de la divisa. Y ya que los flujos comerciales junto con la inversión exterior, FDI, son los componentes principales de las reservas internacionales, podríamos ver una disminución de éstas.
Pregunta, ¿qué ocurriría si los países con superávits actualmente “pierden el apetito” por la deuda pública estadounidense debido a que ya no tienen tantos dólares? Ocurriría que Estados Unidos tendría que ajustarse y no de forma coyuntural, lo que es una gran contradicción con ser el patrón de divisa mundial y por tanto tener déficits para abastecer al mundo de dólares. Es decir, o bien EEUU se busca unos nuevos amigos o bien el patrón dólar estaría en peligro, con todo lo que ello conlleva para el “modelo económico estadounidense”. Es más, debido a que en Europa tenemos a Alemania a la batuta con un fuerte ajuste en proceso, parece que no colaboraremos en una posible solución por lo que este hipotético escenario se vuelve más peligroso. Todos los problemas empiezan de la misma manera, cuando nadie quiere dar su brazo a torcer.
Mientras, en Europa, las economías siguen mirándose al ombligo sin darse cuenta de lo que pasa fuera, es decir, se está desplazando el eje del mundo del Atlántico al Pacifico y los países europeos, mientras discuten, pierden un tiempo precioso que les está haciendo quedarse sin posibilidades, a partir de las bajadas de calificación crediticia. La única salida de la UE a medio plazo son los eurobonos y esta opción se desvanece conforme se van bajando las diferentes calificaciones de crédito.
La semana pasada se confirmó la bajada de la calificación crediticia de Francia y Austria.. En todas las reuniones de los últimos días la pregunta es la misma: “¿qué opinión le merece el éxito de la colocación del Tesoro del jueves?”.
Si el BCE inyecta más de 400.000 millones de euros en el sistema, se produce el mismo efecto que con cualquier inyección de liquidez realizada con deuda, el mismo impacto que si se tira una enorme piedra a un contenedor de agua.
Parece que sube pero el agua es la misma. Si bien es cierto que la decisión de limitar el déficit en la Constitución y las medidas anunciadas por Rajoy explican hasta un 50% de la diferencia entre la prima de riesgo española y la italiana, y por lo tanto se despeja el camino de la solución aunque sea dura, no deja de ser importante resaltar que la prima no ha caído desde los niveles que considerábamos “de crisis” hace menos de un año. Los 300 puntos básicos no los ha movido el BCE. Hay que hacer mucho más y cercenar deuda absoluta, no solo reducir crecimiento de déficit.
Comentario sobre la colocación de esta semana pasada: “sobredemanda favorecida por la financiación a tipo fijo y con asignación total del BCE a 3 años”. Traducción: deuda pagada con deuda.
“Además, el bono de plazo más corto subastado podría haber resultado muy atractivo para descontarlo como colateral en la próxima subasta del BCE del 28 de febrero, también a un plazo de tres años”.
Traducción: el BCE se endeuda sólo para que los bancos compren deuda estatal, y cuando esa deuda venza, se use como colateral para comprar más deuda estatal hasta que el sistema explote. Ni un céntimo para el sufrido ciudadano-empresa.
Lo que sabemos de las colocaciones europeas desde octubre es lo siguiente:
No hay inversores finales. Todo se reparte/esconde entre los colocadores y los propios bancos centrales “bancos insolventes prestando a estados insolventes para que luego éstos rescaten a empresas públicas, gobiernos locales y cajas insolventes”
Ni un céntimo de euro de los programas de estimulo ha ido a la economía real. Hasta Alemania ve su PIB decrecer en diciembre.
Los bancos han depositado en el BCE todo el dinero recibido, probando que ni se prestan entre ellos ni se fían de la capacidad de generar liquidez del sistema.
Todo ese “dinero” del BCE no es más que deuda, con lo cual estamos migrando “coste financiero” de las subastas de deuda periféricas a un mayor coste financiero de la deuda total europea. Se apaga fuego con más fuego, deuda con más deuda. Al final esa deuda se va a pagar con los mismos impuestos, los de los ciudadanos. Si se paga.
Esto es lo que se llama el 'carry trade' del esquema europeo, en el que se sigue echando al capital extranjero, esperando que le 'coloquemos' a nuestros ciudadanos esa deuda a través de impuestos o, aun peor, imprimiendo moneda, que es el equivalente a sacar dinero del bolsillo del ahorrador para meterlo en el bolsillo del endeudado, dárselo a los gestores-desastre de una Unión Europea que jamás ha sabido reducir su presupuesto. O enchufarle deuda pública al inversor minoritario, algo que algún medio tenia la indecencia de tildar como “una inversión a balón parado”.
Pero en el camino de crear un mercado alcista artificial ha sido una 'mala pata'. que el esquema del BCE haya coincidido con tres grupos de malas noticias que estropean la “maquinación para alterar el precio de las cosas” de nuestros intervencionistas.
1) Una serie de revisiones a la baja de expectativas de crecimiento de beneficios (profit warnings) de espanto por parte de líderes globales. Siemens, Philips, Tesco, Alcoa, Vestas, Tiffany y Chevron han bajado sus propias expectativas de resultados hasta en un 20%.
2) El contra-efecto de los planes de austeridad necesarios y revisiones a la baja de PIB. La inyección de optimismo-liquidez esperada en el sistema, y hablamos de 1 billón de dólares en Europa, expansión crediticia China, un plan de estimulo similar en Inglaterra y bajada de tipos de sus líneas de crédito en 50pbs por parte de la Fed en EEUU, no compensa ni la bajada de PIB estimada, ni el aumento de deuda del sistema ni las necesidades de refinanciación pública y privada, que superan los 7 billones de euros solo en Europa.
3) Los mega-consumidores mundiales, los Estados Unidos, han dejado de exportar a Europa los dólares necesarios para las necesidades de comercio, con lo que las reservas en dólares de los bancos centrales se están reduciendo a la vez que aumenta la exposición a deuda soberana. Con el PIB de la eurozona en caída libre, este efecto puede ser devastador, sobre todo si EEUU ataca el riesgo de recesión interna con otra devaluación implícita de su moneda, que no ayuda al crecimiento global pero destruye las reservas de los bancos.
Cuando se altera de manera continuada y manipulada el precio de los activos, la confianza en el sistema se desploma y nadie invierte. Se crea el efecto contrario al deseado.
Grecia necesitará otros 15.000 millones de euros para llegar a octubre y que la Unión Europea se está planteando imponer cláusulas de acción colectiva a los tenedores de deuda griega.
Cuando un estado no puede repagar su deuda y decide reestructurarla (default), pone en marcha un proceso de negociación con sus acreedores para que se estructure de manera ordenada y acordada. Eso en el caso de la deuda estatal se llama PSI (Private Sector Involvement), y busca que los inversores privados encuentren oportunidades incluso en activos complejos. Pues bien, la cláusula de acción colectiva es lo contrario. Es el estado, o la UE en este caso, imponiendo...“éstas son las condiciones porque lo digo yo, y te fastidias”.
De implementarse, se generaría lo que en los hedge funds llaman una alarma de crédito (o un 'credit event', si quieren ser más diplomáticos) . Los que posean bonos de cualquier país europeo, particularmente deuda periférica, saldrán corriendo a comprar protección (CDS, credit default swaps) de España, Italia, Francia y Portugal, disparando la prima de riesgo, la confianza en el sistema se desplomaría por la inseguridad jurídica y el proceso que se estableció en enero de 2011 de inexorablemente desterrar capital extranjero fuera de Europa sería ya irreversible.
La solución está en que se acabe ya el juego de intervenir el mercado, la maquinación para alterar el precio de las cosas de la Unión Europea, donde todo se financia, se compra y se vende con deuda dentro del mismo círculo, haciendo el agujero mayor cada día. La calificación crediticia de media Europa está en riesgo. La verdadera solución es un proceso de restructuración de deuda a precios de mercado, con oferta y demanda real, de venta de activos en condiciones abiertas y de ampliaciones de capital a precios adecuados al riesgo real y aceptados por los inversores.
Francia perdió la semana pasada la "triple A", una medida que se produce a cien días de la primera vuelta de las Presidenciales, lo que genera críticas al actual jefe del Estado, Nicolas Sarkozy.
El ministro de Economía, François Baroin, no esperó a que la noticia fuera oficial y, tras haber mantenido una reunión de crisis en el Elíseo, confirmó en la televisión pública la degradación de un escalón de la nota francesa, que pasa a tener AA+, un escalón menos que Alemania, la otra gran economía de la zona euro que mantiene la excelencia.
Francia mantiene la máxima nota de las otras dos grandes agencias, Moody"s y Fitch, pero ambas han señalado que la deuda de Francia está bajo vigilancia, a expensas de lo que suceda en la zona euro.
La decisión no provocó un derrumbe bursátil -París se dejó apenas un 0,11%- y Baroin tampoco espera que cause un incremento de los tipos de interés que Francia paga por sus préstamos.
Desde que las tres grandes agencias de notación emitieron alertas sobre la deuda francesa a finales del año pasado, los mercados habían comenzado a comportarse como si Francia no tuviera la "triple A".
Pero más allá de las consecuencias económicas de la decisión de S&P, la pérdida de la "triple A" puede tener consecuencias políticas porque se produce a cien días de que los franceses acudan a las urnas para elegir al inquilino del Elíseo.
"Si perdemos la triple A estoy muerto", afirmó Sarkozy según publicó recientemente por el semanario "Le Canard Encheiné".
Este asunto afecta de lleno al fondo europeo de estabilidad financiera (FEEF) que ha sido calificado con la máxima nota por las tres grandes agencias de "rating" gracias a la "triple A" que ostentaban Alemania, Francia, Austria, Países Bajos, Luxemburgo y Finlandia. Ello le permite captar fondos a bajo precio para luego prestarlos a Irlanda, Portugal y, cuando se concrete el segundo rescate, a Grecia.
La rebaja de la nota de Francia y Austria supondría con casi toda seguridad la degradación también del FEEF, lo que encarecería sus costes de financiación y cuestionaría los rescates en marcha. Así, si los países de la eurozona quisieran mantener la "triple A" del fondo sin aumentar las garantías tendrían que reducir considerablemente su capacidad de préstamo, con lo que no quedarían fondos suficientes en caso de que España pidiera ayuda para sus bancos o de que Italia necesitara asistencia.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ya avisó en diciembre de que "las consecuencias de que Francia pierda la "triple A" para el fondo europeo de estabilidad financiera" constituyen "una cuestión importante". "Estamos trabajando activamente en todos los posibles escenarios, y no sólo en éste de Francia", explicó Draghi en una comparecencia en la Eurocámara.
A su juicio, la "mejor respuesta" debe ser "acelerar" la puesta en marcha del fondo de rescate permanente, el denominado mecanismo europeo de estabilidad (MEDE). "Y la recapitalización del MEDE también debería acelerarse", ha sostenido.
A diferencia del actual mecanismo de rescate, el fondo permanente contará con capital desembolsado por valor de 80.000 millones, lo que le permitirá mantener con más facilidad la máxima calificación crediticia.
Los líderes europeos se han comprometido a adelantar al 1 de julio de este año la puesta en marcha del MEDE (en lugar de junio de 2013 como estaba previsto). Además, en marzo revisarán la dotación de 500.000 millones de euros de este mecanismo, aunque la canciller alemana, Angela Merkel, ya se ha negado en varias ocasiones a aumentarla.
Europa es la mayor amenaza económica, dice el jefe de JPMorgan
Europa es la mayor amenaza para la economía global, dijo el domingo el presidente ejecutivo del banco estadounidense JPMorgan, Jamie Dimon, al diario alemán Die Welt.
"Creía que Europa iba a salir adelante y aún sigo creyendo eso", dijo Dimon según fue citado por el periódico.
El ejecutivo cree que ahora hay un 60% de posibilidades de que Europa logre recuperarse, cuando antes creía que había un 90%.
"Necesitamos una solución con urgencia. Cuanto más tiempo siga profundizándose el problema, menos posibilidades hay de que logremos salir de la crisis suavemente", dijo.
"Cuanto más avance la crisis, más intensa será la presión de los mercados", completó.
El jefe de JPMorgan aún considera poco probable que se rompa completamente la zona euro, pero ahora ya no puede descartar que finalmente Grecia deba abandonar el bloque de la moneda común.
"Podría ocurrir que países como Grecia, desafiando el pensamiento racional, opte por salirse. Eso sería malo, pero manejable", dijo Dimon.
Para resolver la crisis de la zona euro los países deben en instrumentar medidas de austeridad creíbles y el Banco Central Europeo necesita prometer que dará liquidez indefinida a países como Italia o España, opinó.
El ejecutivo calculó que en el peor escenario, JPMorgan podría sufrir pérdidas de unos 5.000 millones de euros en su cartera de 16.000 millones con valores del sur de Europa, pero aseguró que el banco no abandonaría la región.
Sin embargo, la crisis forzó al banco a revisar todos sus contratos con socios europeos. Como todos los bancos y aseguradoras están haciendo lo mismo, se podría generar un efecto "bola de nieve", advirtió.
Coyuntura española actual: El problema del endeudamiento externo
Hemos obtenido una gráfica muy clarificadora al respecto. Se trata de una lista con los países de mayor “output” del mundo, en concreto están representados aquellos con una cifra de PIB superior a los 500 mil millones de dólares según datos del FMI para 2010. Como podrán comprobar las barras no representan dicho PIB sino la posición internacional porcentualmente entre el PIB, esto es, el balance con el exterior de cada país en relación a su capacidad de pago. Si echamos un vistazo detenidamente veremos que España es de estos países el que tiene una posición más desequilibrada, es decir, estamos endeudados “hasta arriba” con el exterior así que los acreedores han parado la música para preguntarnos cómo vamos a pagar.
¿Es peligrosa esta situación? Habitualmente se dice que cifras inferiores al 50%, tanto positivas como negativas, no presentan problemas si bien no es una regla exacta ni mucho menos. La realidad es que dicha posición depende de la “capacidad de convicción” para que los desequilibrios exteriores sean financiados, así es como Estados Unidos siendo moneda de reserva mundial o otros países endeudados en moneda propia se sienten tranquilos.
Siendo más técnicos veremos que una corriente de bienes siempre está correspondida con una corriente financiera, o lo que es lo mismo, si España compra del exterior 1.000€ en determinado producto se produce una entrada de bienes y una salida de euros. Si somos EEUU y vendemos a China, a continuación éstos volverán con los dólares a nuestro país en forma de activos o deuda, pero si somos España nuestra contraparte podrá escoger qué zona del euro le conviene más. Hablando claro, el dinero se va a los bonos alemanes, así que tenemos un problema.
Y no, no es un problema de especulación, es un problema de riesgo. Hemos disfrutado de financiación para consumir por encima de lo que nos correspondería, y ahora hay que ajustar la cartera. Ese cambio es duro y doloroso y cuanto más rápido exijan realizarlo peor, pero no hay alternativa ya que no mandamos sobre el dinero de otros. Cierto es que el euro fue concebido de forma errónea, cierto también que podrían ayudarnos más, pero eso no depende de nosotros, a nosotros nos toca hacerlo lo mejor posible e intentar salir airosos. ¿Cómo?
Competitividad: Somos mejores de lo que creemos, conseguimos mantener nuestra cuota exportadora en los últimos años, tenemos superávit dentro de la UE, en julio conseguimos superávit con el mundo excluyendo la OPEP. Aún no llega, pero se nota que muchos empresarios están haciendo los deberes y son conscientes de la situación, que es el primer paso para ganar. Hay que seguir empujando.
PYMES: Escuchamos constantemente que son la base del empleo en España y que por eso hay que ayudarlas, es cierto, pero para saber cómo ayudarlas hay que conocer un dato. Las empresas españolas de más de 250 trabajadores son líderes mundiales en productividad (no los primeros, pero estamos ahí superando a grandes potencias), a medida que el número de trabajadores desciende también lo hace su eficiencia. Es necesario incidir en tres frentes: El primero para reducir obstáculos y burocracia en el crecimiento, el segundo para modernizar a la PYME española y el tercero para que salten al exterior. Si consiguiésemos evolucionar en esta línea habríamos dado un paso de gigante hacia un futuro próspero. Y un consejo, somos competitivos dentro de Europa, pero fuera de ella hay también muchos mercados que pueden ser muy lucrativos.
Página 44 informe FEDA, ver también informe OCDE
Mercado laboral: Hay que reformarlo para eliminar la dualidad existente, cambiar los incentivos para premiar a quien lo hace bien en lugar de quien es más barato. La propuesta de “los 100 economistas” de un contrato único progresivo sin salto parece muy acertada por la contra.
Asimismo es necesario desvincular los salarios del IPC.
Sistema financiero: Uno de los grandes escándalos actuales, ¡aquí parece que nadie es responsable de lo sucedido y que las primas multimillonarias están más que justificadas! No me extraña nada que, viendo los antecedentes, ahora todo el mundo se eche las manos a la cabeza cuando le mencionan el “banco malo”, esto es, un ente público que compre los activos tóxicos del sistema. Es de entender la preocupación pero hay que explicar que un banco malo puede hacerse bien o hacerse mal, y si se hace bien puede ser una solución muy buena para salir del agujero en que estamos metidos.
La OPCIÓN A sería que ese banco malo comprase los activos por un precio muy superior a lo que valen, lo cual es para echarse las manos a la cabeza y mucho más.
La OPCIÓN B es que ese banco adquiera los bienes con un descuento sustancial para adaptarse a la realidad, ¿Qué descuento es justo?
Pues solo hay que mirar a EEUU o Irlanda para hacerse a la idea… Ejecutado de forma correcta tendríamos una limpia en el sistema, el precio del Real Estate podría corregirse haciendo rentables nuevos negocios y eliminaríamos el factor más importante de desconfianza hacia nosotros que son los 305.000 millones de crédito promotor. ¿De dónde sacamos el dinero?
Del EFSF, nos darían ayuda sin manchar la imagen del país y además se solucionaría un grave problema. El problema es que debe hacerse YA, porque se está comenzando a rebajar las calificaciones de estados triple A (Francia , Austria).
Administración Pública: No por obvio hay que dejar de decirlo, el país no puede pasar penurias mientras algunos a cuenta del dinero público viven a cuerpo de rey. Además es necesaria una remodelación profunda de las administraciones locales, diputaciones, autonomías y empresas públicas. No se trata de “nacionalismo o no nacionalismo” se trata de una eficiencia en el gasto que anda desaparecida desde hace mucho tiempo, y ni el país se lo puede permitir ni crea los incentivos necesarios en la sociedad.
Alemania pretende enseñarnos una dura lección pero son los menos interesados en que el euro se rompa y no seguirán dicho camino salvo que haya muchos motivos para ello. No hace falta verlo desde una perspectiva paternalista, es que Alemania por si sola no sería capaz de cargar con la Eurozona si nadie “hiciese los deberes”. Así que ellos ponen las reglas, pero actuarán. ¿Cuándo?
"El BCE actuará cuando la prima de Francia llegue a 350 puntos", lo dice César Pérez Chief Investment Strategist en JP Morgan Private Bank EMEA.
Cuando una empresa ingresa una cantidad inferior a los gastos en que incurre, genera un déficit que necesariamente ha de financiar. Hasta ahora dicha financiación provenía principalmente de la banca. Mientras la empresa tenga déficit anual, su nivel de deuda y sus necesidades de financiación seguirán incrementándose año tras año.
Cuanto más aumente su endeudamiento, más difícil le será devolver las deudas asumidas. Sólo una mayor actividad le permitirá a la empresa revertir la tendencia de déficits a superávits y así podrá comenzar a devolver sus deudas.
Sin crecimiento de sus ventas y de su beneficio le será inviable cumplir sus compromisos con sus acreedores. Si recorta los gastos de tal forma que limita su capacidad de vender, se verá abocada a un impago de su deuda. La situación de los Estados es similar a la de las empresas con déficits recurrentes.
El compromiso del gobierno español es reducir el déficit público hasta el 4,4% en 2012 y 3% en 2013 desde niveles en torno al 8% en el que se presume habrá acabado en 2011. El esfuerzo será titánico, pero aún así seguiremos generando déficit y, por tanto, aumentando el nivel de deuda pública.
Las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno pretenden incrementar los ingresos fiscales del Estado vía subida de impuestos, a costa de un inevitable retroceso de la actividad económica. La renta disponible de las familias será menor. El consumo se reducirá y con ello la actividad económica. La recesión en los próximos trimestres está garantizada.
La similitud de las medidas adoptadas el 30 de diciembre por el gobierno español con las aprobadas por el gobierno italiano de Monti el 16 de diciembre, incluso en la limitación de la realización de transacciones en efectivo por encima de 1.000 € hacen pensar que tales medidas han sido “acordadas” o “sugeridas” por las autoridades europeas, más que ser una iniciativa propia.
España, y sobre todo Italia, tienen un problema de refinanciación de los vencimientos de deuda pública y privada en 2012. Sólo la recuperación de la confianza en ambas economías permitirá que dichas refinanciaciones se realicen a tipos razonables y sostenibles.
El cumplimiento de los compromisos de déficit ayudará a recuperar parte de dicha confianza, pero sin medidas que fomenten el crecimiento económico la austeridad llevaría a una espiral de caída de la actividad que acabaría en un impago de la deuda.
De la reciente entrevista al ministro de Guindos en Financial Times, se desprende que el gobierno sabe perfectamente que tanto el definitivo saneamiento del sector financiero como la reforma laboral son esenciales para crear las condiciones que permitan a la economía volver a crecer a un ritmo suficiente como para devolver las deudas.
Hay que esperar que el gobierno sea tan beligerante con las reformas financiera y laboral, tanto en profundidad como en celeridad, como lo ha sido con la subida de impuestos. La urgencia de la situación hace que ambas reformas se deban acometer de forma simultánea y sin dilación.
Sin saneamiento del sector financiero no circulará el crédito. Sin acceso al crédito las empresas tienen dificultad de financiar su crecimiento. El desfase existente entre el periodo de cobro de las ventas y el periodo de pago de los gastos, incluido el ingreso por anticipado del IVA facturado a los clientes, implica que la ausencia de crédito bancario imposibilite crecer a las empresas que podrían hacerlo.
A su vez, la reforma del mercado laboral con peores registro de todas las economías desarrolladas es urgente. Cada trabajador que abandone las listas del paro implicará una reducción de los gastos por subsidido por desempleo y, a su vez, un incremento de los impuestos personales e indirectos. Nadie sensato puede estar satisfecho con un sistema laboral que nos ha llevado a la mayor tasa de paro de la OCDE.
En definitiva, sin crédito a las empresas éstas no crecerán. Si las empresas no crecen no habrá nuevo empleo.
El Gobierno reitera que España entrará en recesión pero descarta la estanflación
El secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Fernando Jiménez Latorre, ha reiterado que la economía española entrará en recesión en el primer trimestre de 2012, aunque ha descartado la estanflación (estancamiento económico con altos precios) puesto que el IPC seguirá moderándose en los próximos meses.
En una rueda de prensa para valorar el IPC de diciembre (2,4% en tasa interanual), Latorre ha dicho que las previsiones del Gobierno pasan por que el PIB registre un crecimiento negativo en el último trimestre de 2011 y que vuelva a caer en el primer trimestre de 2012, lo que supone entrar en recesión.
Sin embargo, ha señalado que la evolución de los precios estos meses está siendo "favorable", por lo que no espera que la inflación sea un problema durante la recesión. De hecho, ha valorado positivamente la moderación de los precios en diciembre y ha adelantado que esa moderación continuará en los próximos meses.
En este sentido, ha explicado que la inflación lleva meses corrigiéndose, por lo que no es el momento de hablar de inflación y estancamiento económico. "No veo que por ahí la inflación sea un problema en este momento", ha dicho.
A su parecer, la moderación de la inflación está "en línea" con la actualización de las pensiones, que subirán un 1% este año, aunque no ha querido adelantar si esa es la previsión de precios del Gobierno para el 2012, y ha dicho que habrá que esperar a conocer el nuevo cuadro macroeconómico.
Latorre ha repasado los datos de los precios en el mes de diciembre y ha resaltado la moderación de dos décimas de la inflación subyacente, hasta el 1,5%, y la reducción del diferencial de precios con la zona euro, hasta -0,4%.
En este sentido, ha asegurado que el hecho de que España esté mejorando en comparación con los socios europeos demuestra que los precios van "en la buena dirección" y que la evolución, en principio, es "positiva".
Ante las expectativas de que la inflación siga moderándose, Latorre ha pedido "coherencia" en los incrementos salariales, ya que muchos salarios se ligan a la evolución de los precios en el mes de diciembre.
REFORMA LABORAL PROFUNDA Y EFECTIVA
Por otro lado, no ha querido adelantar las líneas generales de la Ley de Estabilidad Presupuestaria que se debatirán este viernes en el Consejo de Ministros ni las comunidades que cuentan con déficit más altos.
En cuanto a la reforma laboral, que el Gobierno también empezará a debatir en este Consejo de Ministros, Latorre ha dicho que el objetivo es que sea una reforma "en profundidad y efectiva" y que rinda "lo antes posible".
Bruselas ve insuficientes las medidas anunciadas por España para rebajar el déficit
"El anuncio en diciembre del desvío del déficit en España ha sido una sorpresa desagradable de dimensiones importantes, porque no ayuda a generar confianza", ha añadido.
En un encuentro con periodistas en Barcelona organizado por la Fundación Cataluña Europa, Altafaj ha defendido que el Gobierno está "trabajando activamente", pero que debe detallar las medidas anunciadas en diciembre y enero y plasmar su impacto en los presupuestos de 2012 cuanto antes.
Ello debe servir para "ver si hace falta un esfuerzo adicional" y que los socios europeos puedan evaluar las cuentas españolas.
Los cálculos europeos preliminares, a falta de los detalles de las medidas planteadas por el Gobierno de Mariano Rajoy, apuntan a un impacto positivo del 1,5% del PIB, frente al necesario 2%, según el portavoz europeo.
Altafaj no ha valorado si la previsión de presentar los presupuestos de 2012 en marzo es tardía, pero ha emplazado a elaborarlos lo más rápido posible, aunque sin precipitación, y con previsiones macroecomómicas "prudentes" y no excesivamente optimistas como ha ocurrido en el pasado, ya que el contexto actual es cercano al estancamiento económico y existe riesgo de recesión.
En todo caso, ha insistido en que la consolidación presupuestaria no es suficiente para salir de la crisis, sino que también son ineludibles las reformas económicas estructurales en España, y no solo la laboral, sino también la de la educación y la vinculación entre el mundo académico y productivo, ha ejemplificado, para sentar las bases de un crecimiento futuro sostenible.
Ha visto la subida de impuestos como una solución de ingresos para el corto plazo, y ha confiado en las reformas económicas para efectos a medio y largo plazo, ya que ha tildado los anuncios de recortes efectuados desde el Ejecutivo central de "parches para corregir la desviación" del déficit de 2011.
IMPACTO DE LAS AGENCIAS DE CALIFICACIÓN
Tras la decisión de Standard & Poor"s (S&P) de rebajar la calificación a nueve países europeos, incluyendo Francia, Altafaj ha reconocido que ello impactará en los fondos de rescate europeos porque puede encarecer la búsqueda de financiación, aunque lo ha relativizado.
Ha argumentado que el mecanismo actual para ayudar a Irlanda, Portugal y Grecia está "suficientemente capitalizado", y la entrada en vigor del mecanismo permanente, menos vulnerable a las calificaciones, se prevé adelantar a julio de este año.
Asimismo, ha aseverado que Europa quiere seguir reglamentando la actuación de las agencias de calificación, en especial en lo referente a la deuda soberana, para que la valoración sea "más transparente y evitar conflictos de intereses".
Para conseguir una mayor eficacia, ha confiado en conseguir próximamente el apoyo del G-20 y de Estados Unidos, donde se ubican las grandes calificadoras.
Ha opinado que el anuncio de S&P del viernes fue "desafortunado en el análisis y en la oportunidad en el tiempo" porque Europa está respondiendo a la crisis y los mercados habían mejorado su postura respecto a España e Italia, los dos países actualmente frágiles.
CONCLUSIONES Y PERSPECTIVAS QUE OBSERVAMOS EN ITG:
La Situación del sistema financiero de la zona Euro está viviendo y va a vivir tiempos muy complejos en 2012, con posibilidad incluso de desaparición del Euro en 2-3 años. Ya en nuestros informes de 2010 hablamos de 2 medidas necesarias y urgentes:
• Rescate del sistema bancario por parte de los gobiernos y creación de un “bad bank” público que asuma activos “malos” (inmuebles a precios altos, etc..
• Creación de un bono de deuda único europeo que sirva entre otras cosas para financiar este “bad bank” y los deficit públicos de los distintos países Euro. Esto trae como consecuencia que los presupuestos de cada país deban ser previamente aprobados por la UE y se pierda soberanía fiscal (una de las pocas que nos quedan).
Sin embargo, a día de hoy, se aleja la situación de recuperación para España ya que todas sus posibilidades de recuperación pasan por el fondo europeo de estabilidad para que financie nuestro banco malo y sin embargo, Francia y Austria ya han comenzado a perder su calificación, lo que sin duda determina que la degradación de la solvencia europea evolucionará de forma negativa en 2012 y por ello, las posibilidades de éxito del fondo de estabilidad europeo y de los eurobonos disminuyen conforme aumenta la prima de riesgo Francesa.
Es por ello que sino se adoptan los eurobonos antes de 31.12.2011, Europa entrará inevitablemente y en nuestra opinión, en una espiral de caida sin posible solución, que rompa el euro en dos años.
Hay que prepararse para tal circunstancia, ya que la probabilidad de dicho evento cuenta ahora con un 50% de ocurrencia.
Todo depende de si la prima de riesgo de Francia llega a 350 puntos antes de 30.06.2011, en una año de elecciones en Francia (100 días faltan) y por ello el futuro de España y del euro pasan por lo que pase en esto 6 meses con Francia.
Consideramos necesario estudiar medidas o un plan de salvaguardia patrimonial para el caso que en 2013 el euro pueda desaparecer como moneda en España.
La otra opción con probabilidades de ocurrencia del 50% es la integración fiscal y creación de eurobonos y que Europa financie nuestro banco malo. esto debe hacerse en este año 2012 ya que la degradación de calificaciones para Francia en 2011 harán que no sea ya una solución la adopción de Eurobonos, si se hacee tarde, ya que no habrá nadie que los compre.
Por ello abogamos que la mejor noticia para España es que acabe 2012 perdiendo su soberania fiscal a favor de un Eurobono. Esto nos va a traer crecimiento plano durante al menos un lustro, debido a que los acreedores europeos nos van a controlar sobre manera el gasto público.
Preveemos un 2012 de freno claro del consumo por falta de crédito y disminución de renta disponible de los españoles (inflación, paro, subidas de tipos reales) pero sin embargo puede ser un año de inflexión, SIEMPRE QUE EN EUROPA SE ADOPTEN MEDIDAS DE FINANCIACION DE UN BANCO MALO ESPAÑOL ANTES DE 30.06.2012.
El crédito llegó a su fin en España en 2011, y 2012 es un año de reestructuración del sistema financiero y de puesta en mercado de inmuebles adjudicados de la banca, hecho que se ha retrasado año tras año desde 2008 en que lo hicieron los Estados Unidos.
Solo si se crea un banco malo en España, se soluciona el problema de solvencia europeo con Erobonos, se ajustan las administraciones públicas, a partir del año 2012, los españoles comenzaremos a sanear nuestra deuda y ser más competitivos a base de que nos han soltado solitos y sin ayuda en este mundo global, por lo que en 2016 es posible que vuelva a fluir un cierto nivel de crédito (eso sí mucho mas caro que ahora).
Los próximos 2 años serán también probablemente de depreciaciones importantes de activos inmobiliarios con la nueva normativa del BdE y con la necesidad de ponerlos en mercado para la banca que tiene que asumir repagos de deuda.
Esto favorecerá a la desaparición del actual stock de viviendas. A partir del año 2015, consideramos probable que haya un repunte del empleo motivado también por el sector construcción que tendrá que volver a niveles normales de construcción de antes de la burbuja (250.000 viviendas anuales), lo que ya de por sí puede gradualmente generar 1 millón de empleos.






