Los cambios estructurales pasan a ser urgentes
LA BANCA DIRIGE LA LIQUIDEZ A INVERTIR EN DEUDA DEL ESTADO EN VEZ DE A DAR CRÉDITO
La renta fija se ha convertido en un activo más seguro para la banca española que el crédito. Las entidades han aumentado su cartera de deuda y derivados en 280.000 millones de euros en un año hasta agosto, lo que representa un incremento del 89%. Al contrario, el inventario de préstamos ha menguado en 61.000 millones.
En ese mismo periodo, la banca nacional ha captado 211.000 millones en depósitos de la clientela.
“La financiación para la banca ha sido a tipos muy bajos gracias a la ayuda de los Gobiernos y los bancos centrales, pero las circunstancias macro no han sido propicias para conceder créditos, por lo que han preferido depositarlo”, comenta Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa. “Hasta que no saneen los balances, la banca no va a asumir más riesgos y el dinero no va a llegar al minorista”.
Con una tasa de paro del 18% y una economía atrapada en los escombros del derrumbe inmobiliario, las entidades han invertido en deuda y derivados en lugar de exponerse al riesgo crediticio. Las ganancias son suculentas, ya que han obtenido liquidez a precios muy bajos (recordar la famosa inyección de 440.000 millones del BCE al 1%) y han trasladado la bajada de tipos de interés antes al pasivo que al activo (créditos).
La información que los diferentes organismos ofrecen de los balances de las entidades es un auténtico quebradero de cabeza. Incluso el Banco de España da informaciones distintas dentro de su misma base de datos, por lo que es imposible obtener una foto verdaderamente fiel de las entrañas de la banca. Para este artículo se ha usado la información del punto 8, Otras Instituciones Financieras Monetarias, que son los estados contables destinados a elaborar las estadísticas de la zona del euro.
Las entidades cuentan a cierre de agosto con algo más de 593.000 millones de euros en Valores distintos de acciones y participaciones, lo que implica un aumento del 89% respecto al mismo mes del año pasado. El regulador incluye en este epígrafe toda la deuda a corto y largo plazo, ya sea emitida por bancos, Gobiernos o empresas no financieras. También contiene los bonos de titulización y los derivados.
De este modo, la deuda representa ya el 17,3% del total del activo de las entidades de crédito en su actividad en España, ya sea con clientes nacionales o foráneos. Hace un año, era del 10%, por el 8,6% de 2007. Este incremento va en paralelo a una caída del saldo crediticio, que pasa de representar el 77% del activo en 2008 (2,43 billones) a algo menos del 70% en agosto de este ejercicio (2,37 billones de euros).
Si se toma como referencia el punto 4, Entidades de crédito, que recoge los estados reservados individuales relativos a la actividad en España que las entidades remiten al regulador por motivos de supervisión, el crecimiento en los Valores distintos de acciones y participaciones ha sido del 35% anual hasta julio, desde 297.000 hasta 401.000 millones de euros.
Las cifras son, por lo tanto, menos contundentes, aunque corroboran el espíritu del artículo. Según estas últimas estadísticas, el peso de los bonos en el total del activo de la banca ha pasado en un año del 9,4 hasta el 12,3%, mientras que los créditos representan a julio de este año un 73,5% (2,39 billones de euros), en comparación con 77,3% (2,41 billones) del mismo mes de 2008.
MÁS DEPÓSITOS Y CAPITAL EN MEDIO DE LA CRISIS
La banca ha acompañado el fuerte crecimiento de la inversión en bonos y derivados con un gran esfuerzo en la captación de pasivo. En sólo un año, los depósitos han aumentado en 211.000 millones hasta los 2,45 billones de euros. Esta partida incluye los depósitos de los clientes, tanto empresas como particulares, otras entidades de crédito, bancos centrales y administraciones públicas, principalmente.
Además de reforzar su posición de liquidez, la banca también ha ampliado la base de capital. En un año, el capital y las reservas (beneficio no distribuido), que en esencia es el colchón que tienen las entidades para asumir las pérdidas en el activo, ha aumentado en 51.900 millones de euros hasta los 263.500 millones.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha asegurado recientemente que la "fase más aguda" de la crisis económica en España ya ha pasado, ya que los principales indicadores económicos empiezan a mostrar, igual que en otros países, caídas "más modestas" o incluso empiezan a apuntar a la estabilización, lo que permite pensar que la "virulencia" de la crisis ha seguido remitiendo en el tercer trimestre.
Durante su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, Fernández Ordóñez señaló también que la crisis está sirviendo para corregir algunos desequilibrios del pasado, como el alto endeudamiento o el elevado peso del sector inmobiliario en el modelo económico español.
Aún así, recordó que las perspectivas económicas siguen rodeadas de "gran incertidumbre", y aseguró que el principal soporte de la actividad en 2010 deberá ser el sector exterior, año en el que se empezarán a registrar crecimientos graduados a pesar de la caída "moderada" que se registrará en el conjunto del año, lo que apunta a una recuperación "lenta y moderada".
Por todo, consideró "imprescindible" adoptar medidas y reformas "ambiciosas" para absorber las secuelas "más negativas" de la crisis, afrontando los problemas estructurales de la economía española para alcanzar la recuperación y el crecimiento potencial y evitar un escenario de "atonía prolongada".
RECORTE DE GASTO PÚBLICO
En su comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso, Fernández Ordóñez insistió en que el recorte del gasto público, sobre todo el no productivo, debe desempeñar un "papel esencial" en la reducción del déficit.
Además, aunque admitió que la selección de medidas tributarias "nunca es fácil", debe recurrirse a aquellas figuras impositivas "que menos distorsiones produzcan", y los aumentos de recaudación se deben destinar a reducción del déficit público y "no a financiar posibles deslizamientos del gasto".
El gobernador consideró que los Presupuestos de 2010 confirman "este compromiso" de reducir el saldo negativo de las finanzas públicas, pero advirtió de que, para que resulte "verosímil", es necesario convencer de que el fin principal es dicha corrección.
Fernández Ordóñez también consideró que, dada la elevada descentralización que hay en España, "resulta capital" que los entes territoriales también se comprometan con la reducción del déficit.
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha asegurado que el Fondo Monetario Internacional (FMI) deberá cambiar su previsión del 12,5% de déficit público para nuestro país en 2010 "porque no tiene sentido", ya que el Ejecutivo español "ha elegido una estrategia de consolidación" a través de los Presupuestos Generales del Estado para 2010.
Durante su segunda intervención ante la Comisión de Presupuestos del Congreso, Fernández Ordóñez admitió "honestamente" que no le parece imposible la estimación de saldo negativo de las cuentas públicas del FMI para este año, del 12,3%, pero a continuación precisó que el Ejecutivo "tiene más datos y más recientes" para asegurar que sólo se llegará al 10%, y pidió que se espere a final de año.
En cualquier caso, aseguró que si el Gobierno se compromete a un déficit público del 8,1% en 2010, será el FMI el que tendrá que cambiar su previsión, ya que es "crucial" que se cumpla ese objetivo. Fernández Ordóñez no ahondó en las previsiones de crecimiento económico del Gobierno, si bien aseguró que de alguna manera le parecen "razonables".
No obstante, advirtió de que puede registrarse "alguna desviación" en las previsiones de paro, pese a que la situación está "mejorando algo".
"NI SUPRIMIENDO DOS MINISTERIOS"
En cualquier caso, insistió en sus advertencias lanzadas durante la primera intervención y aseguró que el aumento del paro es un "problema presupuestario" que costará 33.000 millones de euros en 2010 en pago de prestaciones, que no puede resolverse con una subida de impuestos o la austeridad presupuestaria.
"Ni siquiera suprimiendo los Ministerios de Justicia y Asuntos Exteriores nos daría más de 4.000 millones", advirtió el gobernador, quien alertó del impacto que supondría mantener tasas de paro como las actuales en las cuentas públicas.
"O hacemos esfuerzos o se vuelve complicado", insistió el Gobernador, quien aunque no concretó qué reformas de las instituciones laborales y la contratación plantea, reivindicó la necesidad de equipararse a otros países europeos "que tienen tasa de paro de entre el 2% y el 3% en los mejores momentos y del 9% en los peores".
EFECTOS BENEFICIOSOS DE LAS REFORMA
Esta situación contrasta con la de España, donde, según recordó, en los momentos álgidos de expansión económica de hace unos años, la tasa de paro no bajó del 8% y ahora se acerca al 20%.
"Las reformas estructurales tendrían efectos por un lado en la reducción de gastos y permitirían resolver problemas de déficit sin corregir gasto ni tener que subir impuestos", advirtió.
Asimismo, señaló que aunque las medidas del Gobierno han contribuido a reducir el impacto de la crisis en la "extraordinaria contracción del empleo", esto sólo tendrá sentido si se hacen reformas estructurales que reduzcan el paro. "Es la mejor solución", incidió.
El ex presidente del Gobierno José María Aznar ha dado una rueda de prensa en Europa esta semana preveyendo un futuro "terrible" para la economía española a menos que se acometan "importantes reformas estructurales", al tiempo que opinó que "combatir la actual crisis con más déficit crea las condiciones para otra crisis a corto plazo".
Tras Londres y París, Aznar presentó hoy en Bruselas el informe "Europa: propuestas de libertad" de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), en un acto en el que participó también el presidente del Parlamento Europeo, Jerzy Buzek.
Durante el turno de preguntas, Aznar responsabilizó de la actual situación de colapso "no a la economía de mercado, sino a los gobiernos centrales y los bancos centrales", ya que inyectaron mucho dinero en los mercados con un interés negativo.
En cuanto a la respuesta a la crisis económica, para el ex presidente del Gobierno "evitar el colapso total del sistema financiero ha sido bueno", pero "las reacciones de los distintos gobiernos son más opinables".
"Combatir la crisis con las mismas políticas que la provocaron sólo nos pueden llevar a otra: más déficit, más endeudamiento, intereses negativos es en el futuro imposible de sostener, y creará las condiciones para otra crisis en el corto plazo", sostuvo Aznar.
Por el contrario, a su juicio la "receta" para esta situación es disciplina presupuestaria, liberalizaciones, libre mercado y reformas estructurales, así como menos impuestos y proteccionismo.
"Esto recuperará nuestras economías, y no seguir en una línea que será insostenible en el futuro", dijo.
Como ejemplo, recalcó que España, según el Fondo Monetario Internacional, acumulará este año un 10% de déficit presupuestario, casi un 70% de deuda pública, seguirá en recesión, y llegará a cuatro "o incluso cinco" millones de parados.
"Si se recuperan las economías alemana y francesa y el Banco Central Europeo sube un poco el tipo de interés, para España es terrible, excepto si los políticos deciden hacer importantes reformas estructurales".
Ante un público entre el que se encontraban dos de sus ex ministros, ahora eurodiputados, Jaime Mayor Oreja y Pilar del Castillo, Aznar abogó también por "recuperar el espíritu" de la agenda de Lisboa.
Aprobada en marzo del año 2000 por la UE, esta estrategia prevé un incremento de la productividad y de la competencia, la reforma del mercado laboral y la incentivación empresarial siempre en el marco de una política macroeconómica orientada a la estabilidad.






