Las empresas del IBEX cada vez más internacionales
Las empresas españolas han acelerado su internacionalización en los dos últimos años. Tras esta evolución se encuentra la búsqueda de mercados emergentes –particularmente Iberoamérica- pero también la inseguridad de fiar únicamente las ventas a España, uno de los países más castigados por la crisis. Con una de las tasas de paro más elevadas de la Eurozona, la recuperación económica estancada y la prima de riesgo al alza, España ofrece garantías bastante dudosas para el crecimiento de las compañías del Ibex. Evolución de la empresa española en el exterior 2008-2010
Así, 18 de las empresas que componen el selectivo español facturan más de la mitad de su producción en el extranjero. El número no es espectacular, puesto que en 2008 ya eran 15 estas compañías. Lo realmente relevante es que únicamente cuatro compañías –Ferrovial, Iberdrola, Endesa y Criteria- han perdido peso en sus ventas foráneas, y en términos relativos muy pequeños. El resto ha incrementado su presencia internacional, en algún caso de manera espectacular.
La proyección internacional más mediática de las empresas españolas está encabezada por los pesos pesados del Ibex. Los dos grandes bancos, Santander y BBVA, junto a Telefónica constituyen los ejemplos más reconocibles. El banco que preside Emilio Botín obtiene una facturación foránea del 77,8% frente al 61,3% de hace dos años. La mayor parte del crecimiento se debe a su presencia en Iberoamérica y Reino Unido, seguido por Estados Unidos, donde gracias a su filial Sovereign facturó 1.420 millones de euros en el primer semestre del año.
Santander seguirá con el objetivo puesto en los países que ofrecen mejores perspectivas de crecimiento, como Brasil. El propio Emilio Botín declaró esta semana que Brasil es un país "sólido" y "estable", que ha dado una "lección al mundo en la crisis financiera", lo que le convierte en el mercado “más importante” en la estrategia internacional del banco.
BBVA continúa creciendo también en Iberoamérica y, sobre todo, en México. Además, ha incrementado su implantación en Estados Unidos. El segundo gran banco español ha elevado su facturación internacional hasta el 57% desde el 47,9%. De hecho, en el tercer trimestre, el BBVA registró un mejor resultado en México y Sudamérica que en España. Esta misma semana, el BBVA confirmó su vocación internacional con la adquisición del banco turco Garanti. Ángel Cano, consejero delegado de la entidad española, señaló que Turquía supondrá un 7% del beneficio del grupo.
Por su parte, Telefónica, cuyas ventas internacionales alcanzan ya el 67,6% del total, basa también su crecimiento en los mercados de América, pero también continúa aumentando su presencia en Europa. La última compra del gigante de las telecomunicaciones fue la brasileña Vivo, adquirida a Portugal Telecom este verano tras una ardua negociación.
EBRO FOODS, LA EMPRESA MÁS INTERNACIONAL
Pero es Ebro Foods quien tiene un mayor peso internacional entre las empresas españolas. La venta de las divisiones azucarera y láctea está detrás de su rampante orientación internacional. La compañía alimentaria se está centrando ahora en el negocio marquista del arroz y de la pasta. En el primer semestre de 2008, la presencia extranjera de Ebro solamente alcanzaba el 59,3%.
Tras Ebro Foods se sitúan Acerinox y Técnicas Reunidas, cuyas ventas internacionales suponen el 89,9% y el 87% del total. Sin embargo, mientras la compañía acerera apenas ha crecido en términos relativos en el extranjero (en 2008 su facturación foránea era del 88,6%), Técnicas Reunidas ha escalado hasta el actual porcentaje desde el 64,1%. Gamesa es otra de las compañías que ha crecido de forma exponencial en el extranjero, donde ha pasado de facturar el 52,5% hace dos años al 80,1% actual.
Algunas constructoras también destacan por diversificar geográficamente su estrategia de negocio. De hecho, detrás de muchas de las nuevas maravillas de la ingeniería, se encuentra el ingenio español. Entre las compañías del sector, la mayor implantación internacional corresponde a
OHL, cuyas ventas en el extranjero suponen ya el 65,6%. Hace dos años únicamente representaban el 46,5%.
Pese a la irresistible internacionalización de nuestras empresas, un par de ellas centran el 100% de su producción en territorio español: BME y Enagás. Otras pocas, como la banca mediana, Red Eléctrica o Telecinco, tienen una presencia foránea casi testimonial, resistiéndose a los cantos de sirena de la aventura extranjera.






