La medida que va a iniciar la bajada de precios de inmuebles en 2011
Modificación de circular contable del BdE:
El Banco de España exigirá a partir de 30.09.10 que los bancos y cajas provisionen hasta el 30% del valor de los inmuebles con los que se quedan como pago de deudas de sus clientes, si han transcurrido más de 24 meses desde que los adquirieron.
Una mayor provisión que, junto a otras nuevas exigencias, harán que el resultado de las entidades antes de impuestos se reduzca cerca de un 10%, según reconoció el Banco de España.
El supervisor abrió entonces un periodo de consulta con las entidades sobre estas iniciativas que modifican la circular 4/2004 sobre normas de información financiera, que a cierre de julio aprobó y que hoy 13/07/2010 publica el Boletín Oficial del Estado.
No obstante, estos cambios no entrarán en vigor hasta el 30 de septiembre y supondrán que las coberturas previstas para 2010 aumenten de media el 2%, y alrededor del 7% en 2011.
El Banco de España explica que las adquisiciones de activos en pago de deuda alcanzan un volumen "elevado" en circunstancias de tensión de la mora, lo que aconseja establecer algunos principios básicos para la estimación de su deterioro.
La antigüedad en balance de los activos recibidos en pago de deudas es un "inequívoco indicio de deterioro", reconoce.
Por eso, las entidades tendrán que elevar la actual provisión del 20% hasta el 30% para este tipo de activos, o sustituir las coberturas para los inmuebles que permanezcan en balance más de 24 meses por las que salgan de una tasación en el momento en que se refieren los estados financieros.
Al mismo tiempo, la nueva circular unifica los diferentes calendarios de provisiones para cualquier préstamo moroso, con el fin de que esté cubierto totalmente después del primer año de impago, con lo que recorta sustancialmente el periodo que tenían bancos y cajas para provisionar este tipo de préstamos.
Así, si antes las entidades disponían de hasta 6 años para tener cubierto el 100% de un crédito moroso, ahora tendrán que hacerlo poco a poco para conseguirlo en el primer año.
Tendrán que cubrir una cuarta parte del crédito moroso en los seis primeros meses de impago, cantidad que duplicarán hasta el mes noveno. Entonces, la provisión será del 75% del préstamo y una vez transcurridos los 12 meses, ya se tendrá el 100% del crédito impagado cubierto.
En el caso de aquellos préstamos que estén garantizados por un activo inmobiliario, por ejemplo una vivienda o un terreno, se podrá reconocer un cierto valor a esos activos, con lo que la provisión ya no tendrá que ser por el 100% del préstamo.
Es decir, en estos casos las entidades provisionarán la diferencia que existe entre el crédito y el valor de tasación de los inmuebles, aunque se aplica un recorte a este último precio en función del tipo de activo.
Si la garantía de un préstamo es la vivienda habitual del prestatario, al valor de tasación se le aplicará un recorte del 20% y sobre esa cifra y el dinero prestado, se aplicará la provisión.
Si se trata de una finca rústica, oficina, local o una nave, se aplicará un recorte del 30% en el valor de tasación, por lo que la provisión se corresponderá con la diferencia entre lo prestado y ese precio aplicado el recorte.
En el caso de viviendas terminadas, pero que no sean utilizadas como residencia habitual, principalmente las segundas residencias, las entidades tendrán que aplicar un recorte del 40% en el valor de tasación, mientras que la rebaja alcanza el 50% si la garantía son parcelas, solares u otros activos inmobiliarios.
Según los bancos, causará un encarecimiento y un corte del crédito. El motivo, según las entidades, es que se volverán más selectivos para conceder préstamos sin garantías reales: sin poner inmuebles, dinero o acciones como avales. Habitualmente estos créditos son los que piden las pequeñas y medianas empresas (pymes) y las sociedades de mayor tamaño, así como los que se destinan al consumo (coches, viajes, electrodomésticos, etcétera).
Las cajas, que tienen menos negocio de empresas y consumo, no consideran que la nueva normativa les perjudique especialmente.
"No cabe duda de que el Banco de España separa radicalmente los créditos con y sin garantías reales, y penaliza estos últimos, que son los que piden las empresas. A partir de ahora, subirán los precios de los préstamos empresariales por el peligro de impago", dice Joaquín Maudos, miembro del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas IVIE y profesor de la Universidad de Valencia.
Hasta ahora, el banco o la caja "tenía entre 24 y 72 meses para realizar la provisión desde que se calificaba de dudoso", es decir, desde que pasaban 90 días sin atender el pago. Estos largos plazos "daban la oportunidad de negociar una salida con la empresa que estaba pasando un momento de apuro, si de verdad era un buen cliente; ahora, con menos tiempo, es más difícil buscar una salida. Por eso, a partir de ahora los bancos se pensarán más a quién dejan el dinero.
"Es cierto que se reforzarán los bancos, pero el momento elegido por el supervisor no es el más adecuado porque puede debilitar la economía", apunta Maudos. Sin embargo, este profesor alaba el cambio por el que se gravan progresivamente las cargas por quedarse inmuebles en el balance. "Es una buena forma de que salgan los pisos de la banca al mercado a precios más bajos y se racionalice el mercado".
En este contexto de decrecimiento Europeo y de “congelación” de nuestro sistema financiero en el mundo sin embargo pasan otras cosas diferentes.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó esta semana sus previsiones sobre crecimiento de la economía mundial para 2010, debido al sostenido crecimiento de las economías asiáticas y al auge de la demanda en Estados Unidos, pero alertó de que la crisis de la deuda en Europa puede poner en peligro la recuperación global.
El FMI aumentó sus previsiones de crecimiento de la producción mundial hasta el 4,6%, desde el 4,2% previo, pero añadió que la frágil situación de la deuda europea podría aumentar y arrastrar consigo a la economía global.
En su última actualización de sus informes sobre perspectiva económica mundial y estabilidad financiera global (World Economic Outlook y Global Financial Stability), publicados este jueves, el FMI señala que los "los riesgos han aumentado fuertemente ante las renovadas turbulencias financieras".
Aunque la incertidumbre sobre la aplicación de nuevas legislaciones sobre el sector bancario han aumentado las preocupaciones de los inversores, el FMI centró su atención en ambos informes a la crisis de la deuda soberana europea.
Uno de los escenarios planteados dice que los problemas de la deuda de Europa podrían causar en el sistema financiero un impacto similar al registrado tras la quiebra de Lehman Brothers en 2008, lo que haría caer el crecimiento global en un 1,5%. El FMI señala además que uno de los retos más importantes es el de restablecer la confianza en los mercados adoptando políticas que no ahoguen la recuperación, algo que se lograría con unas condiciones monetarias equilibradas y aceptadas por los inversores.
"A nivel global, las políticas deben centrarse en la implementación de planes creíbles para reducir el déficit a medio plazo, al tiempo que se mantienen condiciones monetarias respaldadas, acelerando las reformas del sector financiero y re-equilibrando la demanda global", señala el FMI en su informe "World Economic Outlook".
"En este contexto, las nuevas previsiones dependen de la implementación de políticas que permitan reconstruir la confianza y la estabilidad, particularmente en la zona euro", indica el documento.
La persistente debilidad del sector de la construcción y del empleo en Estados Unidos, los problemas de la deuda en la zona euro, y el descenso de la producción en Asia han hecho que los inversores especulen con la posibilidad de que la economía global registre un frenazo durante lo que resta de año.
El FMI redujo este jueves sus previsiones de crecimiento para 2011 en Reino Unido, Canadá, la eurozona, las economías emergentes y Japón.
El PIB de la eurozona ha aumentado en un 1% en 2010, y se mantiene sin cambios durante abril, pero las previsiones para 2011 se redujeron en 0,2 puntos porcentuales, hasta el 1,3%. El PIB previsto para Estados Unidos en 2010 fue elevado por el FMI hasta el 3,3% desde el 3,1% previo, y el de 2011 ascendió en 0,3 puntos porcentuales, hasta el 2,6%.
El mayor recorte en las previsiones de crecimiento lo ha recibido Reino Unido, cuyo Gobierno anunció el pasado mes de junio un plan para recortar su abultado déficit en los próximos cinco años. La economía británica crecerá en 2011 en un 2,1%, 0,4 puntos porcentuales menos de lo estimado por el FMI anteriormente.
Por contra, la mayor revisión al alza la han recibido las economías emergentes. La previsión de crecimiento del FMI para Brasil en 2010 fue elevada en un 1,6%, hasta el 7,1%; y la de 2011 en 0,1 puntos porcentuales, hasta el 4,2%






