Comentario coyuntura económica septiembre 09

8/9/09 ITG Auditores - Prensa

El consejero del Banco Central Europeo (BCE) José Manuel González-Páramo advierte de que, según muestra la experiencia europea, la probabilidad de éxito de una consolidación fiscal basada en el aumento de impuestos es mucho menor que la de una emprendida por la vía del gasto.

En una entrevista al diario Expansión, González-Páramo considera que pasar de un superávit de más del 2% a un déficit que podría rebasar el 10% "exige una reflexión seria sobre como asegurar la sostenibilidad del nivel de la deuda pública, que de ser muy bajo va a pasar a situarse en la media europea en tan sólo dos años".

El Gobierno debe garantizar "de manera creíble" la sostenibilidad de las cuentas públicas, porque abarata la financiación, según el consejero del BCE, que considera que "se alejan así del horizonte posibles aumentos de impuestos o recortes fiscales".

No se puede esperar a resolver los problemas del mercado laboral para empezar a actuar sobre la sostenibilidad presupuestaria y viceversa, afirma González Páramo.

Por lo que respecta al mercado laboral, señala que para que funcione debe ser "flexible", de manera que facilite el movimiento de trabajadores hacia sectores con futuro.

Además, los salarios deben responder a la productividad y a niveles de competitividad sectorial, así como a tasas de paro y no a "esquemas de indiciación" que son incompatibles con la Unión monetaria.

El mercado laboral no debe ser segmentado en dos niveles, el de los trabajadores muy protegidos y el de los desprotegidos, "porque eso es una flexibilidad falsa y contraproducente para la economía", según el consejero del BCE, que recuerda que la opinión internacional es unánime en que "las instituciones laborales españolas son mejorables".

En cuanto al aumento de las emisiones de deuda de los Estados de la zona euro, opina que la capacidad de los mercados para absorberlas es "grande" en un momento en que hay incertidumbre sobre otros instrumentos financieros.

Por otra parte, el consejero del BCE considera que la situación se está "estabilizando" aunque pide prudencia, ya que "una cosa es estabilizar la economía y los mercados, y otra asegurar una salida rápida o una vuelta a la situación previa a agosto de 2007".

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) observa que la economía global se ha estabilizado, pero considera que la situación en los mercados financieros internacionales no se ha normalizado todavía.

Tras la reunión bimensual de los bancos centrales del G-10 y otros países industrializados y emergentes en la sede del BPI en la ciudad suiza de Basilea, su portavoz y presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo que los bancos centrales permanecerán alerta pese a que la economía ya no se sitúa en la fase de caída libre en gran medida.

Trichet recordó que algunas instituciones han revisado recientemente al alza sus previsiones de crecimiento para este año y el próximo, si bien señaló que la incertidumbre es muy grande.

Por ejemplo, el BCE prevé ahora una contracción del Producto Interior Bruto (PIB) de la zona del euro de una media del 4,1 en 2009, frente al 4,6% pronosticado en junio.

Además, el BCE pronostica un crecimiento del PIB en 2010 del 0,2%. En junio, la entidad había pronosticado una contracción del 0,3% para el próximo año.

El presidente del BCE y portavoz del BPI destacó el significante crecimiento de algunas economías emergentes.

Trichet hizo hincapié en la necesidad de evitar que se repitan episodios como los que se viven desde hace un año, con la intensificación de la crisis financiera tras la quiebra de Lehman Brothers, y desde hace más de dos con el estallido de las tensiones en los mercados monetarios.

Los principales bancos centrales del mundo y los responsables de supervisión financiera acordaron este fin de semana medidas para reducir la probabilidad y severidad de nuevas crisis financieras y económicas como la actual, la peor desde la Gran Depresión.

Trichet apostilló que "los acuerdos alcanzados entre 27 países importantes del mundo son esenciales, ya que establecen los nuevos estándares para la regulación bancaria y la supervisión mundial".

Nout Wellink, presidente del Comité de Basilea y Gobernador del Banco de Holanda, dijo que "los bancos centrales y los supervisores han respondido a la crisis fortaleciendo la regulación de prudencia microeconómica, en concreto las bases de Basilea II".

Wellink añadió que las entidades monetarias quieren también introducir una regulación de prudencia macroeconómica, que incluya un amortiguador de capital contra cíclico, así como pasos prácticos para identificar los riesgos de bancos interconectados.

Los acuerdos logrados prevén medidas claves para fortalecer la regulación del sector bancario.

Por ejemplo, incrementar la calidad, consistencia y transparencia del capital propio de los bancos (Tier 1).

La forma predominante de capital Tier 1 deben ser acciones ordinarias y beneficios retenidos en épocas buenas.

Ahora los supervisores quieren introducir un ratio de apalancamiento (endeudamiento para financiar compras) de forma armonizada internacionalmente, así como un estándar global mínimo para fondos de liquidez.

El Comité de Basilea, encargado de la supervisión bancaria del BPI, presentará propuestas concretas sobre estas medidas a finales de este año.


Por otro lado, BBVA advierte de que en septiembre comenzarán a agotarse los efectos del Plan E

Aún así, cree que no se volverán a registrar los niveles de destrucción de puestos de trabajo de principios de año


A partir del mes de septiembre comenzarán a agotarse paulatinamente los efectos positivos del Plan E en las listas del paro debido a la finalización de la obras públicas contempladas en el Fondo de Inversión Local, según un documento elaborado por el Servicio de Estudios del BBVA y recogido por Europa Press.

Así, la entidad presidida por Francisco González cree que en septiembre la destrucción mensual de empleo comenzará a aumentar, sobre todo en el sector de la construcción, aunque considera poco probable volver a los niveles de destrucción de empleo de los primeros meses de este año.

El BBVA aventura que la destrucción mensual de empleo se extenderá a otros sectores por el efecto arrastre, lo que hará que las caídas mensuales de afiliación al sistema de Seguridad Social vuelvan a ser "paulatinamente mayores" hasta el final del presente ejercicio.

Estas caídas de la afiliación estarán acompañadas, según la entidad, por los mayores aumentos mensuales del paro que se registrarán en los próximos meses, sobre todo si se tiene en cuenta que tanto en julio como en agosto se aceleró el incremento mensual del desempleo.

Con todo, el BBVA espera que el paro vuelva a aumentar en septiembre y que vuelva a caer la afiliación a la Seguridad Social, aunque en un magnitud "modesta" en términos no corregidos de estacionalidad.

El número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo (Inem) subió en 84.985 personas en agosto respecto a julio (+2,4%) y, tal y como se esperaba, acabó con la racha de descensos que llevaba registrando los últimos tres meses. El total de desempleados se situó así al finalizar agosto en 3.629.080 personas.

La subida del desempleo en agosto, mes en el que suele aumentar el paro, es, sin embargo, inferior a la registrada en igual mes de 2008, cuando el desempleo subió en 103.085 personas, marcando el peor dato de la serie. El aumento de agosto de este año supone así el segundo peor registro en este mes desde 1996, que es cuando comienza la serie comparable del desempleo.

UN MILLÓN DE PARADOS MÁS EN UN AÑO

Según los registros del Inem, en el último año, un total de 1.099.079 personas han pasado a engrosar las listas del desempleo, lo que representa un crecimiento interanual del 43,44%.

Desde el Ministerio de Trabajo han admitido ya en numerosas ocasiones que el paro seguirá subiendo en los próximos meses, aunque creen que los repuntes del futuro serán inferiores a los que se registraron en 2008.


El FMI ve que la economía global emerge de la peor crisis desde la II Guerra


El director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, dijo hoy en Berlín que "parece que la economía global emerge de la peor crisis financiera y económica del periodo de post guerra".

No obstante, en la sexta conferencia anual que el Bundesbank (banco central alemán) celebra en Berlín, Strauss-Kahn hizo hincapié en que la recuperación será lenta y que la recuperación sin trabajo sigue siendo un riesgo.

"Estoy preocupado por los costes sociales y económicos del elevado desempleo, que persistirá incluso si los mercados financieros y la producción se estabilizan", dijo Strauss-Kahn.

Añadió que las medidas de estímulo adoptadas para combatir la crisis global deberían ser retiradas sólo cuando la recuperación económica haya tenido lugar y el desempleo comience a bajar".

Dada la fragilidad de la recuperación, Strauss-Kahn advirtió de que "los políticos deberían pecar de cautelosos cuando decidan cuándo salir de sus políticas de respuesta a la crisis".

El director general del FMI consideró necesario para la recuperación que se pase el testigo del sector público al privado y pidió que se reequilibre la demanda en los países, lo que exigirá fuertes acciones políticas, incluida la fijación del sistema financiero en las economías avanzadas y el fomento del gasto nacional en la Asia emergente.

Además, Strauss-Kahn pidió reformas para impulsar la productividad, incrementando la flexibilidad del mercado laboral y la competencia en los mercados de productos.

Descartó que la inflación vaya a ser un asunto importante hasta que la recuperación esté firmemente en marcha.

Strauss-Kahn advirtió de que las reformas no avanzan tan rápidamente como es necesario.

Respecto al sistema monetario internacional, dijo que "el sistema actual, pese a sus problemas, funciona mejor de lo que se dice a menudo".

El dólar se ha fortalecido durante la crisis, lo que según Strauss-Kahn, "refleja que el estatus del dólar como activo seguro inigualable.

El ajuste resultante de la crisis será más largo en España que en otros países de la zona euro porque entre otras cosas el mercado de la vivienda se encuentra en peor situación, señaló el economista jefe de la OCDE, Jorgen Elmeskov.

"España será uno de los países donde el ajuste será más largo", explicó Elmeskov en la conferencia de prensa de presentación de la revisión intermedia del informe de Perspectivas que con periodicidad semestral publica la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El economista jefe precisó que en esta revisión intermedia no se incluyen previsiones desglosadas para España, sino sólo de los países del G7, de la Unión Europea y de la zona euro, para la que se augura una reducción de su Producto Interior Bruto (PIB) del 3,9% este año, en lugar del -4,8% que había calculado a finales de junio.

Esa revisión se debe esencialmente a un menor retroceso estimado ahora del PIB en 2009 en Alemania (-4,8% en lugar del -6,1%), en Francia (-2,1% en lugar de -3%) y en Italia (-5,2% en lugar de -5,5%).

En su estudio semestral de comienzos del verano, la OCDE aventuraba que la economía española caería este año un 4,2% (una cifra que no se revisará hasta noviembre), mientras el Gobierno preveía que el descenso se limitaría al 3,6%.

Los autores de ese informe advertían de que el crecimiento económico seguiría en 2010 en números rojos (-0,9%), al tiempo que la OCDE estimaba que en ese ejercicio ya habrá recuperación tanto en Alemania (+0,2%) como en Francia (+0,2%) y en Italia (+0,4%).

Hoy Elmeskov contó que en los últimos meses ha habido "buenas noticias" sobre la marcha de la economía en el mundo desarrollado, y muy especialmente en algunas economías emergentes, en particular China y otros países del sudeste asiático.

Citó entre esas noticias la estabilización del mercado de la vivienda en Estados Unidos y el Reino Unido, pero a continuación precisó que "en otros países (...) sigue habiendo motivos de inquietud".

Preguntado sobre cuáles eran, el economista jefe de la OCDE respondió que en España y algunos otros países europeos pequeños, como Irlanda hay todavía ajustes en la construcción.

En su evaluación actual, la organización mantiene sus cálculos de junio sobre la marcha de la economía estadounidense este año (-2,8% del PIB), pero corrige los referidos a Japón (-5,6% en lugar del -6,8%) o los del Reino Unido (-4,7% en lugar del -4,3%).


Funcas mejora dos décimas su previsión de PIB en España para 2010, hasta el -1%

La Fundación Española de las Cajas de Ahorros (Funcas) ha mantenido la previsión de cierre del año 2009 (-3,8%), aunque mejoró dos décimas la caída prevista para el año 2010, hasta el -1%, debido a los últimos resultados de Contabilidad Nacional, a las mejores perspectivas de la economía internacional y a la rapidez e intensidad con la que los hogares están recomponiendo su tasa de ahorro.

En el documento que presenta sus últimas previsiones Funcas explica que el resultado de la Contabilidad Nacional del segundo trimestre del año (-4,2% en tasa interanual y -1,1% en tasa intertrimestral) ha sido "algo peor" de lo esperado, pero confirma la previsión de moderación de caída de la actividad económica, aunque no se verán tasas intertrimestrales positivas de crecimiento hasta el segundo trimestre de 2010.

A su parecer, el "profundo ajuste" que ha sufrido el consumo de los hogares en los últimos trimestres ha provocado una "rápida recuperación" del ahorro, lo que, unido a la caída de los tipos de interés y de la tasa de inflación, podría hacer posible un retorno a tasas de crecimiento intertrimestrales positivas para esta variable en el primer trimestre de 2010. En 2009, la caída media anual será del 5,1%, mientras que en 2010 registrará un ligero avance del 0,1%.

La formación bruta de capital fijo, por su parte, se ha revisado a la baja, hasta una tasa de -15,8% para el año 2009 y del -10,2% en 2010. De esta forma, Funcas no espera tasas positivas hasta el segundo trimestre del 2010 y éstas procederán sólo de la recuperación de la inversión en bienes de equipo porque la inversión en vivienda continuará deprimida durante todo el ejercicio.

El crecimiento previsto de las exportaciones, en cambio, se ha revisado al alza tanto para este año (-14,1%) como para el próximo, cuando se registrará una tasa positiva del 2%. Asimismo, Funcas ha mejorado su previsión para las importaciones, que caerán un 20,2% en 2009 y un 1,9% en 2010.

De esta forma, la aportación de la demanda nacional al crecimiento será este año más negativa de lo previsto anteriormente y alcanzará el -6,6%, aunque la contribución de la demanda externa se ha revisado al alza, hasta 2,8 puntos en 2009. De cara al próximo año, Funcas estima que la demanda interna realizará una aportación negativa de 1,9 puntos, mientras que la externa contribuirá al crecimiento con 0,9 puntos.

En cuanto al empleo, Funcas cree que su evolución seguirá siendo negativa, no sólo durante el 2009, sino también durante todo el próximo ejercicio, ya que las tasas positivas del PIB que se registrarán a partir del segundo trimestre de 2010 serán "insuficientes" para frenar la destrucción de puestos de trabajo.


EL PARO LLEGARÁ AL 20,5%


Así, el descenso medio anual del empleo será del 6,6% en 2009, según Funcas, y del 2,8% en 2010. De todas formas, Funcas ha mantenido la tasa de paro prevista para 2009 en sus últimas estimaciones (18,3%), aunque ha rebajado seis décimas la dibujada para el año que viene, hasta el 20,5%.

A su juicio, la fuerte destrucción de empleo va a dar lugar a una aceleración de la productividad hasta el 3% en 2009, lo que, unido a la ralentización en el crecimiento de las remuneraciones salariales por trabajador, va a conducir a una "notable moderación" en el ritmo de ascenso de los costes laborales unitarios, que crecerán un 0,9%, la tasa más baja desde 1994, tendencia que se mantendrá en 2010.

En cuanto a la tasa de ahorro de los hogares, Funcas cree que se está recuperando más rápidamente de lo previsto, lo que ha provocado que revise sus previsiones al alza, hasta el 18% en 2009 y hasta el 18,2% en 2010. Sin embargo, el ahorro total del conjunto de la economía descenderá hasta el 18,8% este año y al 16,9% en 2010 por el fuerte aumento del déficit de las administraciones públicas.

DÉFICIT POR ENCIMA DEL 10% EN 2009 Y 2010

De hecho, según Funcas, este saldo negativo alcanzará el 10,3% este mismo año, frente al 9,5% que estima el Gobierno, y se elevará al 11,2% en 2010 (frente al 8,4% que prevé el Ejecutivo).

De esta forma, el ahorro nacional será insuficiente para financiar el volumen de inversión previsto para ambos ejercicios, aunque la diferencia entre ambas variables va a ser inferior a la de los últimos años, ya que el déficit por cuenta corriente se estrechará al 5,5% en 2009 y al 4,9% en 2010.

Según avanza 'FINANCIAL TIMES' la agencia Moody's mantendrá la máxima calificación a la deuda pública española. Moody's avisó a España en junio de que podría bajar la nota. Advirtió del riesgo de 'un deterioro duradero del modelo económico'

La agencia de calificación de riesgos Moody's no prevé rebajar de triple A ('Aaa') la calificación de la deuda de algunos de los países a pesar del impresionante aumento de su deuda pública, entre ellos España, según informa el diario inglés 'Financial Times'.

"No prevemos rebajar en un futuro próximo la calificación de aquellos países con Triple A -Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia y España-, sobre todo después de haber rebajado la calificación de Irlanda, el país triple A más vulnerable", afirmó Pierre Cailleteau, responsable de la calificación de riesgo de la deuda-país, en declaraciones recogidas por 'Financial Times'.

En relación con Reino Unido, Cailleteau dijo que, a pesar de que las finanzas públicas se han deteriorado claramente, el incremento de la deuda parece accesible, sobre todo después de que los responsables políticos hayan mostrado su voluntad de frenar el gasto público.

Además, señaló la capacidad de los países con Triple A de incrementar sus fondos relativamente baratos a través del mercado de bonos y su poder de control del presupuesto a través del crecimiento, recorte de los gastos y aumento de impuestos, según explica el diario económico inglés.

La pérdida de la calificación de Triple A podría aumentar el coste de la financiación de la deuda pública, afectando a los bonos gubernamentales e invirtiendo el incremento de los intereses pagados por la deuda pública.
Advertencias no cumplidas hasta ahora

El pasado mes de junio, Moody's había advertido de que podría rebajar la calificación de la deuda de España si observaba "un deterioro duradero en el modelo económico del país".

Irlanda, que perdió la Triple A de Moody's el pasado mes de julio tiene, a diferencia de EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia y España, una capacidad limitada para quitarse de encima su deuda pública, que ha llegado al 80% de su Producto Interior Bruto (PIB). En 1998, la agencia había rebajado la calificación de Japón y, anteriormente, hizo lo propio con Canadá en 1994.

La calificación crediticia sirve para conocer el riesgo de impago de una inversión. Es un indicador que llevan a cabo empresas especializadas, las llamadas 'agencias de rating', que analizan exhaustivamente los activos y pasivos de cada entidad, el riesgo de sus operaciones, sus beneficios, su situación en el sector, etcétera... Como resultado del análisis emiten una opinión sobre la calidad de la entidad, esto es, sobre la capacidad de devolver los empréstitos en los términos acordados


Por otor lado, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha aprovechado su comparecencia en el pleno del Congreso sobre las consecuencias de la crisis económica para concretar que la subida de impuestos quedará por debajo del 1,5% del PIB.

Esa cifra supone colocar el límite del incremento fiscal en 15.000 millones de euros.

Zapatero recalcó que, en cualquier caso, la presión fiscal seguirá estando, "apreciablemente por debajo de la media europea" y que, tras el incremento, "la misma será inferiro a la presión fiscal que existía en 2004".

El objetivo de este aumento es, según justificó el presidente, contribuir a una reducción del déficit equivalente a la que se va a conseguir con los recortes en el gasto público y garantizar una capacidad recaudatoria suficiente para atender las necesidades de protección social y la inversión en infraestructuras.

Zapatero señaló, además, que los Presupuestos para 2010 serán los "más austeros de los últimos años" y continuarán con un proceso de reducción de gasto que será del 4,5% respecto a 2009. Eso son 8.600 millones de euros que, tal y como aclaró, supondrán, "una depuración exhaustiva de todo gasto no estrictamente prioritario".

Más adelante, el presidente dijo que la reducción en el gasto medio de los ministerios será de un 6% y se corresponderá con un recorte de los gastos corrientes, la contención de las retribuiciones a los funcionarios y la "restricción radical" de la oferta pública.